El pasado 10 de Mayo tomó la primera comunión mi sobrino Ángel, el pequeño de la familia, mi bichillo particular.
Para él fue un día muy emocionante y emotivo, en el que no paró de reír y de decir lo bien que se lo estaba pasando, y me encantó poder disfrutar a su lado y compartir con mi hermana todos los detalles de la celebración.
Mi hermana me pidió que le hiciera los recordatorios de la comunión, y yo decidí hacerle también un libro de firmas y una mesa dulce.
Tengo que decir que hubo momentos en los que me vi un pelín desbordada, pero todos los esfuerzos merecieron la pena al ver la cara de felicidad de mi sobrino, y al sentir que mi esfuerzo contribuyó a que ese día tan especial fuese un poquito más feliz :)
Espero que os haya gustado. ¡Hasta pronto!.

